Los reóstatos líquidos ARECHETA tienen por medio resistente una solución alcalina que viene determinada por los parámetros del motor y en la cual son sumergidos unos electrodos especialmente diseñados contra el efecto electrólisis.

La distancia entre los electrodos móviles y los fijos, todos ellos sumergidos en el medio alcalino, constituye una resistencia variable con umbrales definidos por la concentración de la disolución.

Cuando la aplicación es la de arrancador, en el momento inicial la distancia entre los electrodos es máxima, siendo máxima también el valor de la resistencia. Según se acercan disminuye gradualmente la resistencia hasta llegar a ser ésta despreciable, momento en el que se cortocircuitan las fases.